IKEA
Este proyecto consistió en el rediseño regenerativo de IKEA como ejercicio académico. La propuesta mantuvo la paleta icónica de la marca, reinterpretando el amarillo y el azul en nuevas tonalidades, y rediseñó el logotipo incorporando a Allen, el personaje de las instrucciones de ensamblaje, ahora con nombre propio como guiño a la llave Allen.
Desde una mirada hacia el futuro, el proyecto exploró el uso de cajas de micelio como alternativa de packaging sostenible, y desarrolló un sistema de diseño modular aplicado en piezas gráficas y pósters digitales pensados para los espacios del mañana.





